domingo, 12 de febrero de 2012

"En la calle hay mucha necesidad de revindicar cambios"

Silvestre: "En la calle hay mucha necesidad de revindicar cambios".



"Tu nombre es la prueba de que existes con un grito eterno. La voz que nace y te hace atravesar el tiempo, la esencia que te diferencia y te hace brillar. El arma que une metas y recuerdos" estos versos son del rapero Nach, que pertenecen a la banda sonora de la película Verbo, protagonizada por Alba García y Miguel Ángel Silvestre, en el primer largometraje del director Eduardo Chapero -Jackson y que se estrena el próximo viernes. 

El film trata de una joven adolescente que no encuentra su sitio en el mundo y que gracias a Lírico, su fantasía, consigue saber cuál es su función en la sociedad. 

Una película un tanto arriesgada ya que mezcla fantasía, verso en una historia actual, muy poco frecuente en nuestro cine. Ante la reacción de la taquilla su director aclara "es una película para todos los públicos, aunque la protagonista sea una adolescente y sea quien más se puede sentir identificado, lo que yo quería es que el público adulto pudiera recuperar la adolescencia que dejamos apartada, que ahora más que nunca la tratamos de una manera apática o difícil, creo que es necesario recuperar cierta ingenuidad necesaria en la vida de atreverte a plantear las cosas de una manera distinta y tener la valentía de hacerlo". Miguel Ángel Silvestre no se queda atrás, "creo que el público va a reaccionar muy bien y creo que es muy buen momento para esta película, porque ya se está viendo en la calle que hay mucha necesidad de revindicar cambios, autenticidad. Pienso que la gente cuando salga de ver la película va a tener mucho subidón, ganas de confiar en uno mismo, en pisar en la vida, en mirar para adelante, en vivir aceptándose a uno mismo y confiando. En ese sentido la película tiene mucha luz, porque no solo denuncia algo sino que termina con el color de la autenticidad, un personaje que sufre, para luego renacer". 

Este proyecto no ha sido fácil; el director, que triunfó con sus tres largometrajes, llevaba tiempo pensando en esta historia que ya ha visto la luz. "En principio el protagonista era un chico, por ser algo personal, pero luego me di cuenta que era mejor una chica que vivía en el extrarradio y de repente se enamora de una casa antigua, abandonada y eso le llena de una magia de un mundo que no conoce y como la empresa de su padre, una constructora lo quiere derruir. Eso ya me apenaba mucho solo con escribirlo, me quise adentrar en el mundo de la fábula y ahí empezó todo el viaje iniciático en el mundo de la fantasía. Fue un poco por identificación propia de cómo es crecer en ese tipo de educación, como no te llena, he tenido que hacer un viaje por mi cuenta para explicarme cosas que eran muy imperantes en mi vida. Me hubiese encantado tener una película así en mi adolescencia que me hubiese ayudado, esa fue mi inspiración". Cuando Eduardo ya tenía claro que es lo que quería hacer se puso en marcha para buscar a los actores que protagonizarían esta historia, entre ellos un reparto de lo más conocido: Víctor Clavijo, Verónica Echegui, Macarena Gómez, Najwa Nimri, Adam Jezierski, y Miguel Ángel Silvestre. Este último, amigo del director, lo tenía claro en cuanto vio el guión, "aun así tuvimos que hacer una pruebas, pero había visto sus cortos y sabía que quería trabajar con él, me gusta mucho porque es una persona muy comprometida. Si es verdad que cuando leí la historia vi que tenía unas dificultades técnicas que me pregunté ¿cómo se hará esto? Pero confiaba plenamente en que Eduardo tenía un as debajo de la manga para contar esto, tenía algo preparado". 

Miguel Ángel tuvo que hablar todo el rato en verso, su personaje, Lírico, así lo exigía, además tuvo que rapear junto al cantante y amigo Nach. "Es una canción que se llama palabras, era mi primera experiencia cantando, pero como es un cantante que me gusta de toda la vida y de repente te dicen que vas a poder cantar un tema con él. Fue una experiencia muy buena, y una suerte poder compartir un tema que lo tengo guardado en el ordenador en mi casa, no lo olvidaré en la vida". Respecto a tener que hablar en verso asegura "lo más difícil es que no te puedes pasar del guión, pero estas rimas no son antiguas, declinadas, son contemporáneas, muy normales y fácil de entender, el resto lo ponía Eduardo, había que dejarse llevar por un mundo tan complejo como el de esta película, Eduardo tenía muy claro lo que quería, eso que dos años después hemos visto y que no nos imaginábamos que podía ser así". 

El director no es el único novel en esta cinta; para Alba García, la protagonista, es su primera película. Todos hablan de ella maravillas y es un nuevo descubrimiento para el cine español. "Ella era el alma de la película, eclipsaba, el foco del rodaje. Ver rodar a alba era conmovedor, es una persona muy generosa, abierta, ponía todo sus sentimientos y saberlos poner, tiene ese don, fue muy bonito verla trabajar, muy motivador", señala Migue Ángel Silvestre. Para el director ha sido una autentica responsabilidad, "hacerse cargo de una chica de 17 años que está en un momento delicado y le vas a hacer meterse en una experiencia intensa, en un trabajo de muchas horas, muy difícil y lo que a ella le puede suponer en su vida, era una cosa muy paternal, intentando hacerlo con mucho mimo, respetando sus tiempos, sin ponerle una carga demasiada, hablando con ella, que no se preocupara si no saliera bien era cosa mía, no te preocupes le decía que esto lo he escrito yo". 

De todo ese proceso el equipo se queda con muchas cosas, sobre todo para el director. "Me quedo con la sensación de hacer algo que quería decir desde mi adolescencia, me he quedado en paz y la satisfacción de poder hacer mi primer largo, que me ha llevado mucho trabajo". Migue Ángel no duda "me quedo con una foto (la que aparece en esta publicación) con el mensaje, la experiencia de trabajar con un director que se preocupa mucho de cuidarnos y esta foto es muy significativa de lo que es para mí esta película".

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